Mientras el índice de desempleo cayó a una tasa del 5,6%, el trabajo en negro no le dio tregua al mercado laboral del Gran Tucumán-Tafí Viejo durante el último trimestre de 2010. Cuatro de cada 10 asalariados que residen en el principal aglomerado urbano no fueron registrados por sus empleados. Por lo tanto, el presente les resulta dificultoso, ya que ni ellos ni sus familias pueden gozar de los beneficios de una obra social. Peor aún asoma el futuro: su condición irregular no le permitirá acceder a una jubilación al no tener registrados sus aportes.

En efecto, de los 246.000 asalariados que viven en el Gran Tucumán-Tafí Viejo, unos 102.000 están en negro, es decir, el 41,4% de esa población trabajadora. Los datos corresponden a la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) difundida ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El informe corrobora que el trabajo en negro no cede en Tucumán, ya que se incrementó casi medio punto porcentual respecto de la tasa calculada para el cuarto trimestre de 2009, cuando habían casi 95.000 trabajadores en condiciones laborales precarias.

Tanto el Gobierno provincial -a través de la Dirección General de Rentas- y el nacional -con el accionar de la AFIP- vienen efectuando controles periódicos para detectar trabajo irregular. Sin embargo, los indicadores muestran que, en el caso tucumano, no han sido tan efectivos como en el promedio nacional. Un tercio de los trabajadores no estaba registrado formalmente al cierre de 2010. El organismo precisó que en 33,7% de los asalariados está "en negro", lo que representa una disminución de 2,4 puntos respecto de 2009 (36,1%) y de 2,1 puntos frente al tercer trimestre de 2010 (35,8%).

En consecuencia, según los datos oficiales, entre octubre y diciembre de 2010 las empresas "blanquearon" más de 180.000 trabajadores luego de haber estado prácticamente un año sin producir cambios en la situación de su plantilla, consigna la agencia DyN.

De las cifras del Indec, la agencia de noticias deduce que sobre una población económicamente activa de 17 millones de personas, cerca de 14,4 millones tienen un trabajo regular, con una tasa de desempleo de 7,3% y de subempleo de 8,4%.

Por lo tanto, sobre el total de trabajadores, 3,7 millones no estaría registrado en forma oficial. A fines de 2009 esa cifra trepaba a 3,9 millones de empleados. Lo particular es que durante todo el año pasado, el porcentaje de trabajo no registrado se mantuvo prácticamente estable, según los datos del Indec, produciéndose una avalancha de inscripciones en el último trimestre. La situación más precaria se vive en norte del país. En el NOA el 41,9% de los trabajadores no está anotado y en el NEA el 39,9%. En Cuyo los empleados no inscriptos alcanzan a 37,5%; en el Gran Buenos Aires ese porcentaje es de 33% y en la región pampeana a 21,8%. Las mejores condiciones laborales se observan en la Patagonia, donde el porcentaje de trabajadores informales se reduce a 14,3%.